Adictos al estilo “alpino ligero verdadero”, los problemas surgen antes incluso de comenzar la aproximación debido a la desorganización organizada con los medios de transporte, punto de encuentro, equipo humano y demás labores de logística que tanto pueden comprometer el devenir de nuestras expediciones invernales.

La frenética y severa actividad de estos dos últimos domingos se salda con la ascensión de algunas clásicas y temidas rutas como; Doctor NO, El Príncipe Valiente, El Calvorota se alborota, El Descanso del Guerrero, El Cometuercas …

También se trazan nuevas rutas como “El Tercer Grado” cuya primera ascensión mundial corrió a cargo de Miguel Astur, y la primera de “El Rey Moro”.

Debido al compromiso, la exposición y el desgaste psicológico que producen algunas de las rutas elegidas surgen tensiones entre los miembros de cordadas consolidadas que se solucionan con un muy alpinístico besito.
El grupo se sigue resistiendo a lo evidente. El peligro de avalancha bloquera es inminente. Algunos de nuestros mejores alpinistas gritan al viento “…antes espantapatos que bloquero”, para luego gimotear ante el intenso y gélido frío que azotaba las reuniones.
Al llegar al valle nos esperaba una gran sorpresa. Una sorpresa exquisita…


























